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Maquillaje y peluquería en tu sesión boudoir

Por Víctor Ruiz · 14 · SEP · 2026 · 5 min read

Maquillaje y peluquería en tu sesión boudoir
Artículo · Proceso

Es una de las preguntas que más me hacen antes de reservar. Preguntan por la maquilladora, por si llevo peluquera, por si hay que contratar a alguien antes de la sesión. Mi respuesta suele sorprender un poco, no lo hago de serie, pero si tú quieres traer tu propio maquillaje o coordinar una peluquera, encantado de organizarlo contigo. No es una norma cerrada. Es un criterio de trabajo, y como todo criterio, tiene una razón detrás.

Lo que busco con esa decisión

No incluir un equipo de maquillaje y peluquería como parte estándar de la sesión no es una postura sobre cómo debe verse nadie. Es una decisión sobre qué tipo de fotografía quiero hacer. Una sesión muy producida, con horas de trabajo de estilismo antes de la primera foto, tiende a construir una versión concreta de la persona, pensada para verse de una manera determinada durante esas horas. Es una herramienta magnífica para moda o para publicidad. Pero mi trabajo busca otra cosa, que dentro de diez años te reconozcas en esa foto tal como eres, no una versión muy trabajada de ti que existió solo esa tarde.

Quiero dejarlo claro porque me importa, esto no significa que maquillarte o peinarte te aleje de quien eres. Para muchas personas el maquillaje es parte de su identidad diaria, una forma más de expresarse, no un disfraz. Si te sientes tú misma con tu maquillaje habitual o con el pelo recién arreglado, esa persona que aparece en la foto sigues siendo tú. Lo que intento evitar no es el maquillaje en sí, es que una producción muy intensa, pensada para el resultado antes que para la persona, acabe dando imágenes que no se parecen a quien de verdad eres.

Lo que sí preparo

Nada de esto significa llegar sin preparación. Al contrario, hay mucho trabajo antes de que aparezca la cámara. Estudio la localización con días de antelación, reviso por dónde entra la luz a cada hora y elijo el momento del día que mejor le sienta a ese espacio concreto. Pienso en la paleta de color de la ropa de cama, en si conviene una ventana orientada al este o al oeste, en qué hueco de luz dura menos de una hora y merece la pena aprovechar.

También preparo la conversación previa. Hablamos de qué ropa tienes, de qué colores te sientan bien, de qué prenda te hace sentir tú misma. Y ahí entra también el maquillaje, si es algo que forma parte de tu día a día y te apetece llevarlo, hablamos de qué versión de ti quieres mostrar. Ese trabajo de criterio ocupa el lugar que en otro tipo de fotografía ocupa un equipo de estilismo completo. La diferencia es que aquí las decisiones parten de lo que ya eres, no de lo que se podría añadir para cambiar el resultado.

Si quieres traer maquillaje o peluquería

Hay clientas que llegan con su maquillaje habitual puesto, o que quieren peinarse de una forma concreta para la sesión, y es perfecto así. Otras prefieren venir tal cual, sin nada añadido. Las dos opciones son igual de válidas, lo que importa es que sea una decisión tuya y no una expectativa que yo te imponga. Si prefieres una sesión con maquillaje y peluquería profesional, puedo recomendarte a profesionales que conozco y coordinar la sesión con ellos encantado. Lo único que no hago por defecto es incluir ese equipo como parte estándar del servicio, precisamente para que la decisión siga siendo tuya y no una producción que se da por hecha.

La luz como aliada

Mujer junto a una ventana con persianas, con luz natural lateral suave. Fotografía de boudoir de Víctor Ruiz, Granada.

En Granada tengo la suerte de trabajar con una luz que ayuda mucho en todo esto. Una luz natural y suave, entrando en ángulo bajo, favorece sin que nadie note el truco, lleves maquillaje o no. Uso reflectores para llenar sombras, cortinas para difuminar el contraste cuando el día viene muy limpio, y espero al momento exacto en que esa luz hace lo suyo. Esa luz es una herramienta más de mi trabajo, junto con el tiempo y la paciencia, y funciona igual de bien con el rostro que lleves ese día.

El criterio, no la norma

Entiendo que a veces se interprete como que ofrezco menos servicio. Vivimos rodeados de imágenes muy producidas y es fácil pensar que menos equipo significa menos cuidado. Para mí es justo lo contrario. Cada decisión que tomo, incluida la de no traer un equipo de estilismo por defecto, está pensada para servir a un único objetivo, que la foto sea tuya de verdad, la decidas maquillada, peinada o tal cual llegaste.

Si lo que buscas es una imagen que te devuelva a ti misma tal como eres, ese es siempre el punto de partida, con o sin maquillaje. Y si además quieres traer el tuyo, o coordinar una peluquera para el día, solo tienes que decírmelo. Si prefieres resolverlo antes de reservar, puedes empezar una conversación conmigo.

Víctor Ruiz

Víctor Ruiz

Fotógrafo boudoir en Granada desde 2016. Trabajo con luz natural y sin prisa, escuchando antes de disparar, para devolverte una imagen en la que te reconozcas de verdad.